Piel de Cordero para que tu Bebé duerma "entre algodones"

89,95 €

Disponibilidad: Fuera de existencia


  • Absorbe la humedad

  • Aisla contra el calor y el frío

  • Hipoalergénicos

  • Adecuado para recién nacidos

  • Aprox. 94 x 68 cm

  • Lavable a máquina

  • Ideal para cochecitos, capazos y cunas

Descripción del Producto

Poner al bebé en una piel de cordero es una de las mejores formas de calmar y consolar. La piel de cordero ofrece una superficie natural, suave, mullida, cálida y delicada en contacto con la piel de tu bebé.

Diseñada especialmente para ofrecer una superficie iniguable de descanso para los más pequeños, los adultos no dejarán de sentirse cautivados por su suavidad y el gusto que proporciona su contacto.

Nuestras pieles de corderón son del mejor vellón de Nueva Zelanda, densas y sedosas.

  • Absorbe la humedad
  • Aisla contra el calor y el frío
  • Hipoalergénicos
  • Adecuado para recién nacidos
  • Aprox. 94 x 68 cm
  • Lavable a máquina
  • Ideal para cochecitos, capazos y cunas

Cuando se usa como "ropa de cama" al acostar a un bebé menor de 1 año, se aconseja cubrir el vellón con una sábana.

Todos nuestros vellones están total y completamente desinfectados para asegurarse de que estén limpios y seguros para tú bebé.

Entre los beneficios que aporta la piel de cordero destaca su calidez, que ayuda a mantener el calor en invierno. Pero eso no implica que haya que dejar de usarla en verano, ya que la lana tiene propiedades termorreguladoras, en invierno ayuda a mantener el calor y en verano a mantener el frescor, ya que sus fibras forman un colchón de aire que aisla al bebé del calor ambiental. Ideal para descansar, jugar, recibir un masaje...

La lana se limpia por si sola, con lo que no necesitarás lavar constantemente tu piel de cordero. 

Las propiedades termorreguladoras naturales de la piel de cordero mantienen al bebé fresco en verano y cálido en invierno. Al ser suaves y cálidas al tacto, la piel de cordero es confortable para el bebé, y pueden, en algunos casos, ayudarles a relajarse y dormir con menos interrupciones. Estudios publicados en la revista médica británica The Lancet corroboran las propiedades calmantes y tranquilizantes en bebés, favoreciendo un sueño mejor, reduciendo el estrés del bebé, mejorando su desarrollo y favoreciendo el aumento de peso. Además, al captar el olor del bebé y/o de su madre, le proporciona sensación de seguridad, sobre todo en caso de tener que dormir fuera de casa.