El irrigador dental es uno de los aparatos que más diferencia marca en la higiene bucal cotidiana, especialmente para personas con ortodoncia, implantes, prótesis o coronas. El chorro de agua a presión limpia donde el cepillado y el hilo dental no llegan: entre brackets, alrededor del implante, en bolsas periodontales. Recomendado por higienistas dentales como complemento al cepillado, no como sustituto.
Irrigador eléctrico con depósito recargable y varios modos de presión regulable. Útil para uso cotidiano en familias con uno o varios miembros en tratamiento de ortodoncia. La presión más suave es adecuada para iniciar el hábito sin dañar encías sensibles; la presión máxima retira restos en zonas difíciles tras comidas con alimentos fibrosos. Recargable por USB, fácil de transportar en viajes.
Recambios de cabezales para cepillos eléctricos sónicos Soulima X800. Para mantener una higiene óptima conviene cambiar el cabezal cada tres meses aproximadamente, igual que con cepillos manuales. Los cabezales sónicos vibran a alta frecuencia eliminando placa con mucha menos presión manual que el cepillado tradicional.
El irrigador se usa idealmente una vez al día tras el cepillado, no antes. Primero cepillado y pasta, luego enjuague con agua, luego irrigador y por último, si se desea, enjuague final. En tratamientos activos de ortodoncia muchos especialistas recomiendan dos veces al día. Para iniciar el hábito conviene empezar con la presión más baja y subir progresivamente.
Con más de una década acompañando a las familias durante los primeros años del bebé, todos nuestros productos cumplen la normativa europea aplicable. Envío rápido y envío gratuito a partir de 49,95 €.