¿No sabes cuál elegir?
Te ayudamos a elegir la cama adecuada según la edad del niño, el espacio del dormitorio y si necesitáis barrera de seguridad. Escríbenos.
Camas Infantiles, Colchones, Barreras y Ropa de Cama
La transición de la cuna a la cama infantil es uno de los cambios más visibles del crecimiento del niño en sus primeros años. Suele ocurrir entre los 2 y los 4 años, en función de cuánto le queda grande la cuna, si el niño empieza a saltar fuera de ella o si la familia necesita la cuna para un nuevo hermano. Es un cambio que no se hace de un día para otro: requiere preparar el nuevo equipamiento (cama, colchón, sábanas adaptadas), proteger la nueva cama con barreras durante los primeros meses, y muchas veces involucrar al propio niño en el proceso para que viva el cambio como un avance, no como una pérdida.
Esta sección agrupa todo lo necesario para montar el dormitorio infantil completo: camas infantiles en distintas medidas y estilos, colchones a medida de cama infantil (70×140 cm, 80×190 cm, 90×190 cm habitualmente), somiers de láminas, barreras de cama para los primeros meses de transición, y ropa de cama con todos los textiles necesarios (sábanas, fundas nórdicas, edredones, protectores).
Cuándo pasar de cuna a cama infantil
No hay edad exacta — depende más del niño y de las circunstancias que del calendario. Cuatro señales claras de que llegó el momento:
- El niño empieza a salir de la cuna por su cuenta: es la señal más importante. Cuando consigue trepar la barandilla, la cuna deja de ser un espacio seguro. La caída desde una cuna alta puede ser grave.
- Ya no cabe cómodo: los pies tocan los barrotes inferiores, las manos golpean los laterales al moverse. Si el niño no descansa bien por falta de espacio, llegó el momento.
- Llegada de un hermano pequeño: situación habitual. Conviene anticipar el cambio unos meses (no dejarlo para justo antes del nacimiento, que es un periodo emocionalmente cargado).
- El niño lo pide: a veces son los propios niños quienes piden "una cama de mayor" porque la cuna les empieza a parecer cosa de bebés. Si la edad lo permite (mínimo 18-24 meses) y emocionalmente lo demanda, no hay razón para esperar.
Cómo se compone el equipamiento completo
Pasar de cuna a cama implica comprar cuatro cosas a la vez, no solo la cama. Conviene tenerlo todo claro antes de hacer la primera compra:
- Cama infantil (estructura + somier): el mueble. Algunos modelos vienen con somier integrado, otros lo venden por separado. Confirmar siempre antes de comprar.
- Colchón a medida: el componente más importante para el descanso real. La medida estándar de cama infantil más extendida es 70×140 cm o 80×190 cm. Comprobar la medida exacta del modelo de cama elegido antes de comprar el colchón.
- Barreras de seguridad: imprescindibles durante los primeros 6-12 meses de cama. Aunque el niño duerma tranquilo en la cuna, la libertad de la cama puede provocar caídas las primeras noches. Las barreras evitan el riesgo.
- Ropa de cama: sábanas bajeras ajustadas a la medida del colchón, sábana encimera, funda nórdica o edredón ligero según temporada, y al menos dos juegos para alternar lavados.
Tipos de cama infantil más habituales
Cuatro estilos cubren la mayoría del mercado, con diferencias importantes en uso real:
- Cama infantil clásica (medida estándar 70×140 cm o 80×190 cm): la opción más extendida. Estructura sencilla, dura desde los 2-3 años hasta los 6-8, momento en el que muchos niños piden ya una cama de medida adulta (90×190 cm).
- Cama evolutiva: diseñada para alargar la vida útil. Algunas se transforman desde cuna a cama infantil y luego a cama juvenil; otras se extienden en longitud conforme el niño crece. Cubren desde los 6 meses hasta los 5-6 años con una sola compra.
- Cama Montessori (a ras de suelo): baja, sin patas o con patas muy cortas, sin barandilla. Permite al niño subir y bajar por sí mismo. Compatible con la pedagogía Montessori, pero también muy práctica para reducir riesgo de caída en los primeros meses de transición.
- Cama nido o cama con cajones: incorpora almacenamiento bajo el colchón o una segunda cama inferior extraíble. Útil en habitaciones pequeñas o para alojar a un amigo o primo puntualmente.
Garantía, envío y servicio técnico
Llevamos más de una década especializados en productos para bebés y niños. El mobiliario de descanso infantil es una inversión que dura varios años — una buena cama y un buen colchón acompañan al niño desde los 2 hasta los 6-8 años — por eso trabajamos solo con fabricantes que garantizan calidad real de materiales y stock de recambios (tornillería, somieres, fundas). Todos los productos incluyen garantía oficial de 3 años, envío rápido, envío gratuito desde 49,95€, servicio técnico propio y asesoramiento personalizado antes de la compra. Si dudas entre cama clásica y evolutiva, entre cama Montessori a ras de suelo o con barandilla, o necesitas confirmar medidas y compatibilidad de colchón antes de comprar, escríbenos: en mobiliario infantil acertar a la primera evita devoluciones complicadas (son piezas grandes) y la decisión correcta depende mucho del espacio real del dormitorio.