El saco de dormir es la alternativa segura a las mantas durante los primeros años de vida. A diferencia de una manta, no puede taparle la cara al bebé, no se desplaza durante la noche y mantiene una temperatura estable independientemente de cómo se mueva en la cuna. Por eso pediatras y matronas lo recomiendan desde los primeros meses, especialmente durante el sueño nocturno.
En nuestro catálogo encontrarás sacos de invierno y sacos de verano en una amplia variedad de tallas, tejidos y diseños. La marca con mayor presencia es Bobono, reconocida por sus tejidos suaves y diseños neutros, seguida de My Sweet Baby, Kikkaboo, Sensillo y Trixie. Precios desde 16€, con la mayor parte del catálogo en el rango de los 30-60€ — son productos de uso cotidiano, no de alta gama.
La decisión depende del momento del año en que vas a empezar a usarlo y de la temperatura habitual de la habitación del bebé:
La referencia TOG (unidad que mide el aislamiento térmico) no siempre viene marcada en el etiquetado, pero como guía: por debajo de 1 TOG es verano, entre 1.5 y 2 es entretiempo o invierno suave, 2.5 TOG es invierno frío.
Los sacos vienen habitualmente en tres tallas según la longitud:
Por encima de 3 años, lo habitual es pasar al pijama de invierno con manta ligera, aunque hay sacos infantiles más largos para niños que viajan o duermen fuera de casa con frecuencia.
Cuatro detalles que marcan la diferencia entre un saco que dura una temporada y uno que se aprovecha tres:
Llevamos más de una década especializados en productos para bebés y niños. Los sacos de dormir son un producto de uso diario que se lava con frecuencia, por eso solo trabajamos con marcas que mantienen la calidad de tejido y cremallera lavado tras lavado. Todos los modelos del catálogo incluyen garantía oficial de 3 años, envío gratuito desde 49,95€ y asesoramiento personalizado antes de la compra. Si dudas entre invierno o verano, o entre dos tallas porque el bebé está creciendo, escríbenos: la elección correcta depende de la temperatura real de su habitación y de su peso actual, y eso se resuelve mejor con dos preguntas que leyendo etiquetas.