El gorro de natación infantil es uno de los accesorios más sencillos pero más útiles del kit de piscina: mantiene el pelo recogido fuera de la cara durante el baño, protege el cuero cabelludo del cloro y reduce significativamente la fricción del pelo con el agua. En la mayoría de piscinas públicas, además, su uso es obligatorio por motivos higiénicos.
Los gorros infantiles se ofrecen en dos materiales principales:
En la mayoría de piscinas públicas municipales y polideportivos, el gorro es obligatorio para todos los usuarios — niños incluidos. La normativa varía por ayuntamiento pero la regla general es que cualquier persona con pelo medio o largo debe llevar gorro en la piscina. Llevar uno propio evita tener que comprarlos en máquinas expendedoras a precios elevados y poco duraderos.
Los gorros suelen estar dimensionados por edad: bebé / junior (hasta 6-8 años) y niño / adulto (a partir de los 8 años). El ajuste correcto cubre la cabeza sin presionar las orejas — un gorro demasiado pequeño marca, un gorro demasiado grande se sale al sumergirse. Para colocarlo correctamente: separar bien con las dos manos antes de meter la cabeza, no estirar excesivamente, y ajustar tras tener la cabeza dentro.
Tras cada uso, aclarar con agua del grifo para eliminar cloro y sal. Secado al aire, sin sol directo. Almacenar plano o suavemente plegado — no aplastado con peso encima. Con cuidados básicos, un gorro de silicona dura toda una temporada de uso intensivo.
Con más de una década acompañando a las familias durante los primeros años del bebé y del niño, todos nuestros productos cumplen la normativa europea aplicable. Envío rápido y envío gratuito a partir de 49,95 €.