El parque infantil es uno de los elementos que más alivian el día a día de los primeros meses del bebé: proporciona un espacio delimitado donde el niño puede estar seguro mientras los adultos realizan tareas que requieren atención (cocinar, ducharse, recibir una visita) sin necesidad de vigilancia continua a un metro de distancia. La gama Kikkaboo cubre los principales formatos del mercado: parques de estructura metálica con red transpirable, parques cuadrados o rectangulares plegables, y modelos de madera más cercanos al concepto cuna-parque.
Los parques infantiles cumplen la normativa europea EN 12227 cuando se usan como parque o EN 716 cuando se usan también como cuna de viaje. Algunas recomendaciones de uso seguro:
Para un primer parque, el formato plegable de red es el más versátil: cabe doblado en cualquier armario, sirve también como cuna en viajes o casa de los abuelos, y se monta y desmonta en pocos minutos. Si el espacio del salón lo permite y se busca uso permanente, los parques cuadrados o rectangulares fijos ofrecen mayor superficie de juego con mejor estética en la habitación. Los modelos de madera son una opción más duradera si se va a usar con varios hijos consecutivos.
El tamaño de la base es clave: bebés más activos necesitan más superficie para no aburrirse rápido. Un parque de 90x60 cm es funcional pero queda corto a partir del año; un parque de 120x80 cm o cuadrado de 100x100 cm permite uso más prolongado.